Cuando me quedé en paro en septiembre empecé a buscar trabajo por Zaragoza, en hospitales y residencias privadas. Al ver que no había dónde rascar amplié la búsqueda por los pueblos de alrededor y Navarra. También por Barcelona y alrededores. Pasó octubre sin pena ni gloria, disfruté de las fiestas del Pilar como ningún otro año, con pena porque no me hubieran llamado pero todavía con ánimo y esperanza. Llegó noviembre e hice una entrevista para un hospital de Zaragoza. Nos presentamos unos 500 enfermeros (horroroso). Entré en su bolsa de empleo pero en el puesto veintipoco así que era difícil que me llamaran para trabajar. Por fin llegó diciembre, tenía una pequeña esperanza de que me
llamaran de la bolsa del Salud para trabajar en navidades, pero no fue así. Por unas pocas décimas no hubo suerte y no trabajé esos días. Por esas fechas seguía enviando curriculums a residencias, a hospitales privados y a cualquier sitio en el que pudiera trabajar y además estaba haciendo un curso de francés del INAEM con la idea de mejorarlo y de buscar trabajo por Francia, Suiza o Bélgica; estudiaba francés 4 horas al día en la academia más 2 horas en casa como mínimo. El curso me ayudaba a salir de casa y a relacionarme con otra gente en paro (muy terapéutico). Además pedí los papeles a Inglaterra para colegiarme allí, pero estaba tonteando con esa idea de trabajar fuera ya que no estaba segura todavía pero aún así los pedí. En enero llegó el frío y otro mes de desesperanza para añadir a los anteriores. Estaba muy baja de ánimo y si me levantaba por las mañanas era por la obligación que tenía con el perro, había que sacarlo a pasear y reconozco que sin Brut y el curso intensivo de francés me habría pasado días y días metida en casa sin salir. Tenía los ánimos por suelos, no tenía ganas de nada y mi autoestima estaba tocada. No dejaba de pensar: "¿tanto esfuerzo para qué?"
Después de conversar seriamente con J. y valorar lo de vivir separados (de nuevo) y demás decidí buscar trabajo en serio en el extranjero. Fue en febrero cuando acabé de reunir todos los papeles para colegiarme en UK que finalmente envié al NMC. Hice un examen para un concurso-oposición en un pueblo de Aragón, para trabajar en una residencia, de ciento y pico personas quedé la quinta, pero había que quedar la primera para conseguir la baja maternal que ofertaban (cachis!). También fui a Madrid e hice una entrevista para trabajar en un hospital de allí, me llamaron a los pocos días para decirme que no me cogían, que gracias pero que estaba muy nerviosa y di respuestas muy cortas (lo bueno de los ingleses es que siempre te dan el feedback, va genial para mejorar y aprender de los errores). Me desanimé pero seguí echando CVs, hice un intensivo de English for nurses en Madrid (este año he estado más veces en Madrid que en Barcelona, tiene tela!!) y me volvieron a llamar para hacer una entrevista en marzo. La semana pasada tuve esa entrevista, en un hotelazo de la capital y fue diferente a la anterior. Constaba de 3 partes, una discusión en grupo con otros candidatos (discutimos un caso práctico), una entrevista individual y por último otro caso práctico que teníamos que comentar con la entrevistadora. Fue raro. Estaba resfriada iba con los kleenexs en una mano y en la otra una botellita de agua, mi careto de resfriada, mi voz cazallera a lo Carmen de Mairena, un poco nerviosa...en fin...raro. El caso es que cuando tengo menos expectativas o estoy más negativa me pongo menos nerviosa y entonces lo hago mejor, me ha pasado muchas veces antes, es digno de analizar. Al tener menos presión, estaba más relajada y me entregué por completo a la entrevista y al inglés (ja ja). El caso es que les gusté y me han dicho que me contratan. Todavía me tienen que enviar más información pero me han dicho que sí! Es un hospital público del norte de UK, agggggg qué emoción!!!
+12.31.28.png)
Durante todo este tiempo no recibí más que un email en plan "sí, gracias, hemos recibido tu CV y lo tendremos en cuenta en el futuro" de un hospital privado de Zaragoza. Solo una respuesta de tantos y tantos CVs enviados en España. Esto que me ha salido es en Reino Unido, lejos, sí, pero ahora mismo es un soplo de aire fresco, una puerta que se abre en el mes de abril y deja entrar la luz, algo que necesitaba.
Siento que no solo he escrito este post para explicar que me voy a trabajar al extranjero, obligada por la situación en este país que no hace más que recortar y recortar dejando a mucha gente sin oportunidades y a los pacientes con el culo al aire, sino que también he escrito este tocho para decir que sí, que estar parado es una putada, es una situación que mina la autoestima, deprime, pero no hay que rendirse y si hay que tomar decisiones más drásticas como marcharse a trabajar fuera hay que sacar fuerzas de dónde no se tienen y pensar en lo que se puede ganar no solo en lo que perdemos.