El otro día vino a devolvérmelo, y me pidió otro jaja.
He pensado en escribir de vez en cuando sobre los últimos libros que me haya leído, dar mi opinión, es algo que me apetece y como es mi blog pues...xD (hago lo que quiero con miiii bloggggg...).
Empiezo con Anécdotas de enfermeras.A mí sinceramente no me ha gustado, es más me ha decepcionado. Yo me esperaba un libro que hablara de anécdotas de enfermería (evidente), pero tratadas de una manera curiosa, con respeto hacia los enfermos y hacia la profesión (al menos el prólogo te hace creer eso). Sin embargo me he encontrado un libro, que sí, que explica historietas del día a día de un hospital pero sin ninguna sensibilidad, burlándose de la poca cultura que algunas personas tienen, de su edad y su torpeza. ¿Qué culpa tienen ellos, un abuelo por ejemplo, de no saber pronunciar el nombre, rarísimo, de un medicamento?
En la facultad no dejan de hablarnos de que la profesión de enfermería está infravalorada, no se respeta, blablabla. Pero
El libro recoge las vivencias de diferentes enfermeras de diferentes ciudades del país. Pequeños relatos (con algún que otro error 'gordo'), donde podemos saber la edad que tienen y donde trabajan. La mayoría son 'dinosauras'; enfermeras que todavía no han cambiado el chip y siguen siendo ATS en su interior.En varios relatos se mofan de la incultura de la gente, pero me apetece destacar algo todavía más grave, a mi parecer. Una enfermera catalana explica que un cardiólogo 'muy cachondo' y muy bueno en su trabajo pero de los que 'si pasas por el pasillo y les viene bien te pegan un pellizo'.
Y continúa.
Explica que ella le estaba tomando la presión a un paciente y que este médico se levantó para auscultarlo y en esas el aprovecho para 'pellizarle el culo'. Ahora viene lo mejor, la reacción de ella, dice que se quedo 'tiesa', 'muy erguida' y 'roja'. Pero luego sigue explicando y no dice que se molestara, simplemente le siguió el juego y todo eso delante del paciente. ¿que imagen queremos dar?. Vamos, a mí me parece vergonzoso. Que si quieres ligar, lo haces fuera del trabajo. ¿imagináis en cualquier otro trabajo esa situación? Que tu estés currando, de lo que sea, y venga un tipo y te pellizque/te toque el culo?
Esta es otra anécdota más para alimentar el mito erótico de la enfermera de los años 70, con falda corta, enseñando muslo y pechamen. Una pena.







