viernes, 8 de julio de 2016

Cómo pedir el Child Benefit


En Inglaterra cuando tienes hijos tienes derecho a diferentes ayudas económicas según tu situación. Evidentemente personas que se encuentran desempleadas, con ingresos bajos o por ejemplo madres solteras van a tener más ayudas que otras personas. Todo el mundo puede pedir el Child Benefit, es el básico, da igual tus ingresos o situación. Nosotros no entramos en las demás ayudas porque trabajamos y tenemos unos ingresos medios así que decidimos pedir el Child Benefit.

En la web del gobierno hay un formulario. Se imprime y se rellena con los datos. Una vez completado tenemos que enviarlo por correo postal junto a la partida de nacimiento del hijo que se obtiene el día que inscribes al niño en el registro. 

A nosotros nos tardaron dos o tres semanas en contestar aunque pueden tardar hasta doce. Una vez te lo tramitan llegan dos cartas, una que te dice si te conceden la ayuda y si está todo correcto y en la otra carta te devuelven la partida de nacimiento. 

Lo que te corresponde son 20,70 libras a la semana, unos 24 euros, esto es igual para todo el mundo. Creo que la cantidad baja si tienes dos hijos. Te pagan doble pero menos cantidad, unas 13 libras. 

Aunque no quieras la ayuda te dicen que rellenes el formulario porque así tu hijo queda registrado para el número de la seguridad social y si estás en paro como que esta ayuda cotiza para la pensión de jubilación. 

miércoles, 6 de julio de 2016

Las fotografías de Vivian Maier llegan a España

Vivian Maier trabajó toda su vida como niñera. Ella era aficionada a la fotografía aunque reveló muy pocos carretes ya que no tenía dinero suficiente y el poco dinero que tenía lo prefería gastar en comprar más rollos de película para así poder seguir haciendo fotos. 


Descubrí a esta mujer gracias a mi amigo JL., que me recomendó ver el documental que había sobre su vida y la verdad es que su historia engancha. 

Título del documental
Era una mujer enigmática entre otras muchas cosas. Las diferentes familias con las que convivió hablan sobre ella en el documental y no coinciden en cosas esenciales cuando intentan describirla. Es curioso, es como si hubiera sido cien personas diferentes. También grabó en vídeo algunos cortos y coleccionaba esquelas de los periódicos. Nunca tuvo mucho dinero, ganaba lo justo trabajando de nanny, no murió en la absoluta pobreza porque algunos de los niños a los que cuidó ya siendo mayores le pagaron el alquiler de un piso hasta que falleció. 



Cuando Vivian murió quedaron todas sus pertenencias sin dueño, no tenía familia, así que todo se subastó. Por lo visto había muchísimas cajas llenas de rollos de películas que fueron descubiertas por el artista John Maloof que compró las cajas por muy poco dinero. Aquello parecía que no valía nada sin embargo al revelar las fotografías descubrieron el gran talento que tenía Vivian. Ella se dedicó a fotografiar sin descanso a personas por la calle mientras paseaba a los niños que cuidaba. Cualquier momento parecía bueno para hacer fotos y eso hizo, fotografiar sin parar aún sabiendo que iba a ser imposible verlas más tarde.  La mayoría de veces hacía las fotos sin que la gente se diera cuenta. 


Actualmente hay una exposición en Madrid  y en Barcelona de algunas de sus fotografías. Me muero de ganas por ir pero hasta octubre no puedo viajar a España, así que por favor, los que podáis id a verla, yo no dudaría. Si no podéis ir, no os lo penséis e intentad ver el documental o  ver sus imágenes, muchas de ellas aparecen cuando la buscas en google.


martes, 5 de julio de 2016

¿La lactancia materna es algo natural y sencillo?

Mi respuesta a la pregunta del título es sí y no. Ahora explicaré el porqué. 

Hacía tiempo que quería escribir una entrada sobre la lactancia materna. Tiempo atrás decidí que si alguna vez tenía hijos quería alimentarlos con leche materna, puede ser que fuera cuando estudiaba la carrera o a lo mejor cuando acompañé a mi prima a grupos de apoyo a la lactancia o en ambas ocasiones. Recuerdo aquellas charlas en un centro cívico del barrio, muchas madres con sus hijos, de todas las edades. Desde recién nacidos a niños de cinco años. Ella tenía problemas con el agarre y tuvo grietas a causa de esto, en esas reuniones le corrigieron la postura, le dieron apoyo emocional y a partir de ahí todo fue como la seda. 

No os voy a relatar las múltiples ventajas para el bebé ( y la madre de paso) de la lactancia materna, todos las hemos escuchado alguna vez, yo me quedo con una de ellas: siempre está el alimento listo y no hay que andarse con biberones, botes de fórmula, termos...

En mi caso puedo decir que el parto fue un camino de rosas en comparación con el inicio de la lactancia. La tuve piel con piel esas primeras horas tan importantes tras el nacimiento. De hecho la tuve encima mío casi todo el tiempo ya que no la separaron en ningún momento de mí. La pequeña estuvo muy adormilada las primeras 48 horas y eso no ayudó mucho. Por lo visto entra dentro de lo normal que estén así dormidos porque están cansados del parto. También entra dentro de lo normal que prefieran un pecho sobre el otro, normalmente les gusta más el izquierdo porque escuchan los latidos de tu corazón, pero en mi caso es que al derecho no lo quería ver ni en pintura. ¡Qué desesperación! Así que tenía a un bebé dormido que cuando se despertaba solo se enganchaba a una teta (mal y no siempre, por cierto) y la otra teta no la quería ni ver.  Las matronas tuvieron una paciencia infinita. Una de ellas se tiró conmigo toda la noche, probando diferentes posiciones, que si estirada en la cama, que si posición de rugby, sentada...en fin, intentamos engañarla colocándola en la misma posición para los dos pechos para ver si así enganchaba y tampoco. Puede ser que fuera una dormilona pero no tonta. 

Yo estaba preocupada porque sabía que tan pequeños podían tener una bajada de azúcar, la matrona le miró eso y estaba un poco baja así que me enseñaron a sacarme el calostro y ellas se lo daban con jeringa allí delante mío. Era unos pocos mililitros pero suficientes ya que en sus primeros díasel estómago de un bebé tiene el tamaño de una cereza. En teoría me iba a casa 24 horas después de haber parido pero yo veía una cuesta arriba infinita y me dijeron que me quedara otro día más para ver si arrancábamos con la teta. Al día siguiente se enganchaba a una teta, algunas veces me la enganchaba mejor otras peor, y a veces se soltaba, a veces chupaba pero yo no podía estar más en el hospital. Quería volver a casa. Me dijeron que si me quedaba nos trasladarían a una habitación con otras madres y yo sabía que las enfermeras iban a ir de culo en esa área del hospital y que no iban a tener tiempo de estar mirándome el enganche así que decidí irme a casa con una teta buena y otra maldita, así es como la bauticé los primeros días. 

Esa noche fue de las peores. Le di (una) teta por la tarde y antes de dormir, pero a las dos de la mañana no paraba de llorar, no se quedaba contenta, me dolían los pezones, el pecho maldito me dolía un montón, estaba AGOTADA de no haber dormido en 48 horas, no podía más, así que le dimos un poco de fórmula de esos biberones que ya vienen preparados y que solo hay que calentar. Se lo dimos y durmió 3 horas del tirón. Jamás en mi vida me había sentido tan culpable. La vi empachada, había echado un poco y en mi cabeza resonaban dos palabras: malamadre malamadre malamadre. Y aquí en este punto quiero aclarar que no soy una radical prolactancia. Pienso que lo importante es alimentar al bebé, como sea, con leche materna o artificial, cada cual que escoja lo que más le plazca, pero en mi caso había escogido y no estaba saliendo bien. Mi familia por whatsapp me decía que eso "sale solo" y a mí eso en vez de ayudarme me hundía más. ¿Por qué se supone que algo que es natural y sencillo me estaba costando tanto?. ¿Por qué me sentía mal al darle fórmula?. Y entonces pensé que si acababa dándole fórmula al final de todo ¿por qué me tenía que sentir mal? al fin y al cabo le estaría dando de comer. Pero me vi sola sin información. Mil preguntas surgieron. ¿Qué necesito para preparar biberones? ¿hay que comprarse un esterilizador? ¿qué cantidad de fórmula hay que darle?. Había leído tanto sobre lactancia y tan poco sobre fórmula que se me venía todo encima. 


En fin, ese día por la mañana llamé a las matronas (podía llamar en caso de crisis total). Tenían que venir a verme ese día a casa, es protocolo, pero yo les pedí por favor que vinieran pronto, que necesitaba ayuda. Debió escucharme desesperada porque a las nueve de la mañana la tenía allí. Me lié a llorar como una tonta y le expliqué la odisea que había sido mi noche. Decir que por la mañana más calmada le volví a dar teta y cuando llegó la matrona la niña estaba dormida plácidamente y feliz. Pensé, tonta de mí, que me iba a echar bronca por haberle dado biberón. Me dijo que hiciera borrón y cuenta nueva que todo tiene solución. Eso me iluminó el túnel. Necesitaba quitarme esa culpabilidad. Ella no me podía ayudar porque la niña estaba dormida y recién comida. El caso es que ella llamó a un grupo de apoyo de lactancia y les dijo que vinieran sí o sí ese día porque sino perdían a otra madre que daba el pecho. A las 14 horas estaba la asesora de lactancia en mi salón. Al verme colocar a la niña me dijo que lo hacía bien, que solo tuviera paciencia, que lo iba a conseguir. Parece una tontería pero era lo que necesitaba. Que me dijeran que podía y que costaba al principio pero que se puede. 

Resumiendo, fue una pesadilla. Me sentí presionada, aunque ahora lo pienso y todo estaba en mi cabeza. Yo creo que me sentí tan frustrada porque pensé que iba a ser más sencillo, en el sentido que se supone que es algo natural, me faltó que alguien me dijera en esas primeras horas que no, que es algo que se tiene que aprender. Como cuando aprendes a montar en bicicleta o a atarte los cordones. Puede que los bebés nazcan sabiendo succionar pero las madres tenemos que aprender a lactar y a unas nos cuesta más que otras. 

Ahora llevamos dos meses y sin problemas, pero con esta entrada quiero animar a futuras madres (si alguna me lee) que no tiren la toalla si es que lo que quieren es dar el pecho, que con el calostro de los primeros días es suficiente (aunque parezca que hay poca cantidad) y que el dar de pecho es algo que se aprende y se perfecciona y que requiere mucha paciencia y mucho amor. 

Si queréis información sobre lactancia la mejor para mí es albalactancia. Tienen también una página en facebook donde resuelven dudas. 

viernes, 1 de julio de 2016

La soledad de la maternidad

Me gustaría hablar en este post de la soledad que a veces se siente una vez que eres madre. No considero que haya pasado por una depresión post parto o baby blues como le dicen aquí en Inglaterra, no he estado ansiosa, irritable o llorando todo el tiempo, simplemente me he sentido algo sola en algunas ocasiones y he acabado pensando que con compañía esos momentos hubieran sido más llevaderos. No sé si en mi caso influye que mi madre, tía, prima, amigas... viven a miles de kilómetros pero eso es lo que he sentido. Recuerdo que la matrona en el hospital, el día que me iba a casa, me preguntó si tenía apoyo de alguna mujer, madre, hermana, prima...le dije que no vivían cerca y me eché a llorar como una tonta. Se me juntó la angustia de no saber si iba a ser capaz de hacerlo todo bien con el bebé, las hormonas, la falta de sueño, que la lactancia me estaba costando más de lo que yo había esperado y el sentimiento de culpa al sentir que necesitaba más apoyo (o uno diferente) al que me podía dar J.

Ella me dio una palmadita en el brazo y me dijo que todo iba a ir bien. Y así ha sido. Al final todo se aprende y de ese sentimiento de soledad uno se repone. Nadie te prepara para todo lo que pasa cuando tienes a un hijo. Sientes felicidad inmensa de tenerlo al fin en tus brazos, miedo al darte cuenta de todas las dudas que te surgen, angustia cuando no sabes qué le pasa y frustración en mi caso cuando no era capaz de hacerme con la lactancia materna.

Cuando los quince días de J., por baja paternal terminaron me encontré en casa con un bebé que todavía estaba descifrando, un perro que es puro nervio y una servidora con pelos de loca, que se pasaba la mayor parte del día con la teta fuera y por supuesto con una falta de sueño descomunal. la verdad es que en esos momentos sientes que un poco de ayuda no te vendría mal, al menos para poder ducharte cinco minutos o ir al baño.

Aparte de la soledad, me he sentido presionada a llegar a todo; supongo que he sentido que al no ir a trabajar tengo que tener la casa recogida, la comida hecha y el perro sacado. Eso podía hacerlo en mis días libres antes de la llegada de mi retoño pero ahora ella ocupa prácticamente todas mis horas. He sido yo misma la que se ha puesto ese listón tan alto y aunque hay días que consigo hacer la cama, tener la comida hecha y a la niña tranquila en su silla no es lo frecuente. Abundan más los días caóticos en el que al menos consigo que la niña esté contenta y tranquila pero nada más.




Lo que me ha ayudado para superar estos sentimientos ha sido bajar el listón. Si la cama la hago a las once de la mañana en lugar de a las ocho, pues ya está, si no puedo recoger la cocina...mala suerte, que no puedo hacer la lavadora, la haré mañana y si tengo que tirar del congelador para comer pues bienvenido. Cuando siento esa presión en mí de llegar a todo, pienso, ver, estoy de baja MATERNAL, así que mi prioridad es la pequeña, lo demás ya se irá haciendo y si no se puede pues que se le va a hacer. En el aspecto de la soledad, salgo a pasear todos los días. Sinceramente, creo que me vienen mejor los paseos a mí que a la niña,  quedo a tomar café con quienquiera que esté disponible y voy a todas las actividades que puedo con la pequeña: canciones infantiles, cuentacuentos...

Bueno, y por supuesto cuando ves la cara de tu bebé sonriente se te olvida TODO, los niños tienen esa habilidad.


martes, 7 de junio de 2016

Mi experiencia de parto en un hospital público de Reino Unido

Quiero contaros en esta entrada mi experiencia de parto en un hospital público inglés. Tengo que comentar primero que aquí te dan varias opciones a la hora de dar a luz. Puedes tener al bebé en casa, en el hospital o en un lugar llamado birth centre. Por supuesto todo depende de como haya ido el embarazo y de si la madre tiene algún problema de salud, evidentemente si hay mucho riesgo no te recomiendan tenerlo en casa o en el birth centre. Tanto en casa como en el birth centre la analgesia que te dan es oral (paracetamol, codeína...) y también se usa el entonox, un gas que respiras al comienzo de la contracción y sirve para aliviar el dolor. Creo que también te pueden poner alguna inyección pero no estoy segura si en casa te la ponen. Yo escogí dar a luz en el birth centre y ahí es dónde tuve a mi pequeña. 

¿Qué es un birth centre? quizás tendría que haber empezado por ahí, jaja. Bueno, son como unidades de maternidad pequeñas. Por ejemplo dónde yo estuve solo tenían cuatro habitaciones para dar a luz. No hay intervención médica, no se ponen epidurales, ni se monitoriza con las correas. Algunos de estos centros están en una planta del hospital y otros están separados en otro lugar. Si hay algún problema te trasladan al hospital en ambulancia o si estás dentro del hospital, como era mi caso, te trasladan a la planta "normal". Los birth centre es algo a medias entre casa y el hospital. Yo en casa no me atrevía pero tampoco quería un parto medicalizado así que esta opción era genial y debo decir que no me arrepiento. Como ya he dicho antes la analgesia que te dan es oral, el gas, aromaterapia...cosas así. Hay una piscina, vídeos relajantes, música también relajante, se pueden controlar las luces...En el parto te asiste una matrona, bueno, en realidad creo que el término más adecuado es acompañar y no asistir, porque es lo que hace acompañar en algo que se supone natural en caso de que todo vaya como tiene que ir. 

habitación dónde parí
Había una piscina, esa especie de sofá-cama
y un baño. 
La experiencia fue alucinante y repetiría sin duda. El parto fue rapidísimo, cinco horas muy intensas y para que nos vamos a engañar, duele, pero mi miedo todo el rato era que fuera a más porque pensaba "más dolor no podré soportar" pero no fue a más porque ya estaba en el tope de dolor, lo que pasa que eso yo no lo sabía en esos momentos y claro las contracciones que estaba teniendo eran intensas pero soportables. La cosa fue así...rompí aguas en casa, me fui a sacar al perro toda feliciana y en el paseo, una media hora después, empezaron las contracciones. Me fui pitando a casa y decidí sacar mi móvil para utilizar una app que te controla el tiempo que duran las contracciones y cada cuanto son. Le das a la pantalla cuando empieza y vuelves a pulsar cuando termina.


La teoría era muy fácil pero yo de pronto me vi teniendo mucho dolor que no cedía, era dolor dolor MUCHO DOLOR dolor dolor dolor...y yo pensaba en todo lo que había leído acerca del parto y estaba segura que decían que entre contracciones había descanso, al menos al principio pero yo las sentía fuertes y seguidas. Total que llegué como dos horas después al hospital, me miraron y solo tenía 1 centímetro de dilatación y yo le dije a la matrona que si me mandaban para casa no sabría cuando volver porque eran seguidas y muy fuertes, no era capaz de saber cuanto duraban porque era todo el rato dolor a tope. Total, me dijeron de quedarme ya allí y me llenaron la piscina. Ahí me metí, a las dos horas de estar en el agua pasando dolores non stop me entraron muchas ganas de empujar.  Pensé "no puede ser", eso quiere decir que el final está cerca, no me lo creía. La matrona me pidió amablemente que saliera del agua, me hizo otro tacto y ya estaba de 8 centímetros. Alucinante. A la hora y media nació mi pequeña. Me tomé un paracetamol en casa, una codeína que me dieron en el birth centre y me dieron el gas cuando ya vieron que estaba empujando. La experiencia genial, puedes ponerte en la postura que quieras, te acompañan, no te agobian, miran el pulso del bebé después del pico fuerte de dolor de cada contracción, te preguntan todo, no toman decisiones por ti, te hacen participe de todo el proceso...lo dicho, repetiría en ese sitio sin dudarlo.





sábado, 4 de junio de 2016

La bolsa del bebé para ir al hospital

Os voy a dejar esta entrada de lo que me llevé al hospital para la pequeña.  Escribí una entrada hace unas semanas de lo que me llevaba para el momento del parto para mí, en total llevé dos mochilas, una para mí y otra para la niña. Aquí en Reino Unido no te dan nada, lo tienes que llevar todo y esto es según mi experiencia en un hospital público inglés. 






Bolas de algodón porque las matronas
recomiendan limpiarles el culo con algodón y agua tibia. 



una manta, esta era la manta de cuando yo era bebé :)
Pañales 
Toallitas que no tienen perfumes ni nada
para la piel sensible del bebé
Aquí a esto le llaman muslin cloth, en España creo que les
llaman paños de muselina. Es una pieza de tela de algodón, y vale para todo
nunca se tienen suficientes. Para limpiar si el bebé echa, para taparle, para TODO. 
Conjunto para volver a casa 
Gorros, calcetines, manoplas...vale la pena llevarse dos gorros porque el primero
que le pones se mancha, pero no hacen falta tantos calcetines ni manoplas.
Esta foto la hice antes del día del parto y no sabía cuántas cosas iba a necesitar.
Me llevé tres bodies, aunque creo que al final metí alguno de manga larga


Me llevé tres pijamas en total, aunque aquí solo se vean dos. 
Bolsa del bebé
Creo que esto es todo. No se necesitan cosas como champú, gel, cortauñas y cosas así. También me llevé unas bolsas de plástico, vinieron bien para poner la ropa sucia (en el primer cambio de pañal, el primero primerísimo tuvimos un accidente de novatos jeje).