Aquí estoy de nuevo.
El otro día os hablé de los animalejos aquellos raros que vi en medio de la montaña (alpacas se llaman, gracias nebulina) y hoy os voy a contar otra cosa que hice en mi viajecillo a los pirineos.
La actividad en cuestión consistía en deslizarse por la nieve con unas palas de dos euros del Decathlon.
Ilustro el post:
El otro día os hablé de los animalejos aquellos raros que vi en medio de la montaña (alpacas se llaman, gracias nebulina) y hoy os voy a contar otra cosa que hice en mi viajecillo a los pirineos.
La actividad en cuestión consistía en deslizarse por la nieve con unas palas de dos euros del Decathlon.
Ilustro el post:
PalaLa cosa es sencilla, buscas un repecho majo, cuando lo has encontrado subes a lo más alto, te pones la pala bajo el culo y ala...a caeeeeeeeer...jajajajaja. venga va, os dejo ver el vídeo de mi caída por la nieve.
Sí, esa que grita como si la estuvieran matando soy yo. (yo soy bastante gritona, pero no sé sólo a veces, lo que pasa que doy grititos pero no me doy cuenta...ahora, cuando te graban y te ves :O)
He cortado/editado el vídeo. En realidad dura 15 segundos pero no quiero que me veáis rodando por la nieve como una croqueta en la caída final. Mejor me imagináis, jaja. Yo no sé porque giraba sobre mi misma, ¿sería por los pantalones de nieve y el anorak hacían que perdiese el equilibrio? Porque J. se deslizaba con un arte que tira pa'trás, aterrizaba perfectamente y yo todas las veces me pegué el leñazo. Misterios de la vida.
Ala, os dejo que os riáis de mis gritos, jaja, yo llevo desde el domingo sin parar xDDDDDDDDD














